Underwater Rugby para los angloparlantes y también para los snobs más puristas, nos encontramos ante uno de los pocos deportes de equipo en los que los jugadores pueden desplazarse en las tres dimensiones. Veamos de qué va esto del Rugby Subacuático.
¿Qué es el Underwater Rugby, de dónde viene y cómo se juega?
Para jugar, como es obvio, es necesaria una piscina de entre 3 metros y medio y cinco metros de profundidad. Esta gran profundidad sólo pretende permitir que la tercera dimensión sea tan jugable como las otras dos, y que los jugadores tengan que tenerlo en cuenta.
Además de la piscina, el Underwater Rugby utiliza dos cestas de 40cm de diámetro fabricadas en algún metal inoxidable como aluminio. Estas cestas situadas a ambos lados de la piscina se fijan al suelo para evitar que floten.
La pelota está rellena de una disolución acuosa con cierta salinidad, lo que hace que tenga flotabilidad negativa. Es decir, tiende al fondo de la piscina.
Debido a la resistencia que ejerce el agua, este deporte combina velocidad, resistencia y fuerza. El balón no puede salir del agua en ningún momento, todo el juego se desarrolla en las profundidades de la piscina. Sí puede ser pasado de unos jugadores a otros con el objetivo de facilitar la anotación, aunque los jugadores deben tener en cuenta que la resistencia del agua hace que los pases no suelan alcanzar más de dos o tres metros hasta ser detenidos por el agua.
Además, el juego obliga a un excelente posicionamiento por las tres dimensiones en las que puede moverse.
Las reglas generales del juego, así como los compeonatos internacionales, son coordinadas por la Confederación Mundial de Actividades Subacuáticas. No es raro que los partidos cuenten con equipos mixtos de hombres y mujeres.
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